Mostrando entradas con la etiqueta CumpleBlog. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CumpleBlog. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2016

CELEBRANDO MI PRIMER CUMPLEBLOG: ¡¡365 MILLONES DE GRACIAS POR ESTE AÑO!!



Hoy, día 15 de marzo de 2016, hace exactamente un año que publiqué mi primera entrada en "Hay un recuerdo en mi plato", y anda que no han cambiado las cosas desde entonces, madre mía...
No, no puedo llamar vergüenza a lo que siento cuando leo y releo esa receta de caballa al horno que tanto le gustaba a mi abuelo y que fue la encargada de darle el pistoletazo de salida al blog. Pero, oye, como he dicho un par de líneas más arriba, las cosas han cambiado mucho, y menos mal, porque de no haber sido así, ni dos telediarios hubiera durado esta locura (Nota mental: Nunca volveré a subir fotos con hechas con el móvil y de noche, NUNCA).
Una locura que empecé con muy poquitas expectativas (mi tercer apellido es "Mujer de poca fe"), pensando que nadie, a parte de mis conocidos y de los pocos bloguer@s que yo había ido siguiendo personalmente, se molestaría en echarle un vistazo a mis recetas y mucho menos a las historias que acompañan cada una de ellas (Lo sé, a veces no hay quien se lea mis tostones, de hecho, ni yo misma lo vuelvo a hacer...).
Un año después, no termino de creerme hasta donde ha llegado todo esto. Vale, vale, ni que me hubieran nombrado bloguera del año, ya lo sé,  pero es que tengo esa mala costumbre de emocionarme cuando algo en lo que apenas tenía esperanza termina por salir medio bien o incluso bien del todo... ¿Verdad que no soy la única a la que le pasa? Sobretodo si ese algo termina por convertirse en una parte tan importante de tu vida y te da tantas satisfacciones y alegrías.
Supongo que much@s de vosotr@s os sentís identificad@s con lo que estoy diciendo, y sabéis de mucha mejor mano que yo la inversión en tiempo y esfuerzo que requiere crear y mantener un blog, sobretodo de cocina, pero si seguimos aquí es porque nos compensa, y con creces.
Por lo menos en mi caso, a día de hoy, no me planteo un sólo día en el que no me deje caer por estos mundos, ya sea para visitar y disfrutar del resto de blogs amigos, descubrir otros nuevos, o para dedicarme única y exclusivamente a "poner guapo" al mío, cuando tengo algo interesante que contar... Qué más da, sea para lo que sea y aunque sea breve, siempre saco un ratito en algún momento del día para hacerlo, y eso me hace sentir de maravilla.
Confieso que hubo un momento, allá por el ecuador de vida del blog, en el que llegué a sentirme un poco agobiada, incluso abrumada. En las primeras entradas del blog me dediqué única y exclusivamente a tantear un poco el terreno, a compartir con las poquísimas personas que me leían (la mayoría de ellas familiares y amigos, o aquellas a las que empecé a visitar con mi nueva identidad virtual para hacerles saber de mi existencia) la cocina de mi casa, es decir, platos de toda la vida, sencillos y tradicionales que justificaban a la perfección el nombre del blog. Pero yo, culo inquieto por naturaleza, empecé a querer compartir más, a dedicarle un poquito más de mi cada día y a mejorar y aprender lo máximo posible. Y así fue como me lancé a la piscina y empecé a participar en todos esos retos, iniciativas, concursos y demás que te encuentras por la red en algún momento determinado de tu andadura bloguera, los ves y piensas "¡Qué chulo! En cuanto tenga tiempo para participar, lo haré", pero siempre terminas por posponerlo hasta el fin de los tiempos... "¡Fuera excusas y a por ello!", eso fue lo que me dije y todavía lo mantengo en la medida de lo posible. El primero fue mi queridisimo Reto Alfabeto Dulce y, al poco tiempo después y casi por casualidad, le siguió el Reto Typical Spanish, la red social de cocina Cookpad, Facebook y sus comunidades, las comunidades de Google+ y todos aquellos concursos, colaboraciones y opiniones de restaurantes que tenía, milagrosamente, tiempo de preparar. Por supuesto, y tal y como era de esperar, había momentos en los que no podía con todo y terminaba agotada. En algunos momentos incluso me enfadaba conmigo misma por no llegar a tiempo, o por no tener ganas de sentarme a escribir después de un día de trabajo agotador, o por comerme unas simples patatas fritas y no hacerles una foto para subirlas al blog... ¿Os lo podéis creer? Al final terminé cortando por lo sano y ahora prefiero ir haciendo sobre la marcha, sin agobios, sin pausa pero sin prisa, y a lo que salga y buenamente pueda llegar. Intento tener siempre presente que esto lo hago por pasión, como mi hobby,  y no por obligación, así que estrés cero.
Por último, me quiero dirigir directamente a vosotr@s , a tod@s l@s que dedicáis un ratito de vuestro tiempo a pasaros por mi rinconcito y ver qué se ha estado cociendo por aquí. De mi familia y de mi chico, que también me han apoyado lo suyo, ya me encargaré personalmente :)
En fin, qué puedo deciros que no os haya dicho a estas alturas... Cada "me gusta", cada receta compartida, cada comentario e incluso cada visita hacen que esto valga la pena, que saque fuerzas de donde a veces ni las hay para seguir adelante, que cada día tenga más ilusión y más confianza en mí misma... En definitiva, hacéis que esto siga siendo posible y que me haga inmensamente feliz, y eso no tiene precio.
A un@s he tenido la oportunidad de conoceros un poco más allá de la cocina, y he de darle gracias a la vida por poner en mi camino a personas tan bellas. Otr@s, en cambio, seguís formando parte de mi mundo virtual, pero no por ello os resto importancia. De tod@s y con tod@s he aprendido y disfrutado muchísimo, tod@s tenemos en común nuestra pasión por la cocina y por lo que hacemos, y compartir eso es lo que nos une y espero que nos siga uniendo durante mucho, muchísimo tiempo más.
De corazón, GRACIAS, MIL GRACIAS por seguir ahí después de estos meses, y que sigan siendo muchísimos más, GRACIAS por aparecer en mi cocina y en mi vida y GRACIAS por dejar que me quede en las vuestras. A modo de ejemplo, GRACIAS por:
- 29.366 visitas repartidas en las 97 entradas publicadas en el blog;
- 1123 comentarios repartidos también en esas entradas;
- 476 seguidores de mi persona, y otros 83 del blog;
- 109 blogs a los que soy asidua, y otros tantos con los que me topo cada día y me encantan;
- 99.924 visitas en 35 recetas y 40 seguidores en Cookpad;
- 220 seguidores en Facebook y un alcance de publicación que crece día tras día...
Y a todo esto hay que sumarle las tantísimas muestras de cariño y apoyo que he recibido de manera más privada a través de un e-mail, mensaje de Facebook o Whatsapp, etc.
Madre mía, sigo sin creérmelo...¡Sois increíbles!
Para agradeceroslo todavía más, me hubiera encantado prepararos alguna sorpresa tipo concurso, sorteo o iniciativa, pero estos días he tenido que dedicarme en cuerpo y alma a mi familia y no he ido sobrada de tiempo precisamente. Mi padre está  bastante fastidiado de la vesícula y mi abuela ha empezado a padecer serios problemas de huesos, así que ya os podéis imaginar cuan complicada es la situación ahora mismo en casa... En fin, todos tenemos nuestros problemas y no os voy a aburrir con los míos, tan sólo quiero pediros disculpas por ello y prometeros que en los próximos días le daré vueltas al tema y os prepararé alguna sorpresa que espero sea de vuestro gusto y que os anime a participar.
Hasta entonces, sólo espero seguir compartiendo, aprendiendo y disfrutando con lo que hagáis vosotr@s, y volver a cogerle el ritmo a lo mío cuando las cosas vuelvan un poco a la normalidad.
De nuevo, por última vez y sin cansarme de decirlo,
¡¡MIL GRACIAS POR SEGUIR AHÍ!!
Un abrazo enorme.