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viernes, 29 de abril de 2016

NATA LISBOA, DESAYUNOS "MADE IN LISBOA" EN EL CENTRO DE BARCELONA

Fachada del local


Otra vez viernes...¡Por fin! Entre una cosa y otra, se me ha pasado la semana volando... Me encanta que el tiempo vuele y tener la sensación de haber estado ocupada y de haberlo aprovechado, pues es cuando más disfruto del descanso, por corto que sea. ¿Verdad que no soy la única a la que le pasa?
Bien, y como ya os he dicho más de una vez, el fin de semana es una excusa perfecta para darnos un capricho y salir a comer fuera, alegando que nos apetece muy poco cocinar y mucho menos hacerlo para varias personas e incluso correr el riesgo de que también nos toque fregar y recoger los cacharros... ¡De ninguna manera! O quizás simplemente lo hacemos por costumbre, para romper un poco con la rutina y descubrir sabores nuevos, e incluso para disfrutar de ese rato en buena compañía. Quien sabe, a lo mejor no todos nos convertimos en marmotas apenas llega el viernes por la tarde...
Por todas estas y más razones, me parece un buen momento para recuperar esa sección del blog que tanto me gusta y tan abandonada tengo, esa en la que voy incluyendo recomendaciones de aquellos restaurantes, tiendas, productos, etc., que merecen la pena y me gusta dar a conocer porque, obviamente, me ha gustado probar.
Os comentaba unas semanas atrás (¡Unas 10, nada más y nada menos!), a la vez que os daba mi opinión sobre el restaurante Amalia's Portuguese Flavours, que últimamente me estoy dedicando a fondo a descubrir la gastronomía de nuestro país vecino, Portugal, y la verdad es que lo estoy disfrutando mucho, pues se trata de una gastronomía muy auténtica, variada y deliciosa.
Después de mis repetidas y satisfactorias experiencias en Amalia's, mi "incansable" búsqueda me ha llevado a otro de los locales de comida portuguesa que, aunque hace poco que ha aterrizado en la ciudad condal, ya se ha hecho un hueco entre el resto. Os hablo del restaurante-cafetería Nata Lisboa.
Nata Lisboa aterrizó en Barcelona en 2013, en la zona del Eixample Derecho, concretamente en la calle Mallorca.
El local no es excesivamente grande pero ya llama la atención desde fuera, pues a través de sus enormes cristaleras se puede observar el ir y venir constante de la gente que acude, sobretodo, a disfrutar de un buen pastel de nata. De hecho, much@s afirman que en Nata sirven los mejores pasteles de nata de la ciudad (cosa que sorprende mucho al tratarse de una franquicia), y mucha de su clientela habitual es de origen portugués, lo que da a entender que todo lo que sirven es auténtico y de calidad. Quizás sea ese el secreto de su éxito, pues Nata Lisboa ya cuenta con varios locales alrededor del mundo: Madrid, Bilbao, Pamplona, Viena, París, Abu Dhabi, etc.


Interior del local


A parte de pasteles de nata, esta cadena portuguesa ofrece otros muchos platos típicos de la gastronomía portuguesa. En su carta, no excesivamente variada pero suficiente, no faltan las empanadas, el arroz de pato, el bacalhau à bras, las sardinas con pimientos asados o las delicias de bacalao, además de otros tantos dulces como la tarta o bolo de galletas, los pastelitos de zanahoria y naranja, los croissants, etc.  Para acompañar la comida ofrecen un buen surtido de bebidas, desde el habitual café o chocolate a la taza, hasta algo más fuerte como un Vino de Oporto, vino de Moscatel o Ginjinha, un  licor de frutas también típico de Portugal.
Nata Lisboa no es un local del todo económico, pues ya de entrada los pasteles de nata son más caros que en otros locales, pero los precios tampoco son abusivos y merece la pena darse el capricho de vez en cuando. Además, trabajan mucho con páginas de ofertas locales, así que siempre podéis investigar un poco y comprar algún tipo de bono o descuento por adelantado.
¡Ah! Y un detalle importante a tener en cuenta y que suele gustar bastante: En las mesas siempre hay dos tarros, uno de azúcar y otro de canela, para poder echarla sobre los pasteles de nata. Otro punto más a su favor.


Café con leche y pastel de nata


En cuanto al personal, es de los más atentos, amables y serviciales que me he encontrado. De hecho, cuando fuimos era casi mediodía y el local estaba bastante lleno, pero no tardaron más de 20 minutos en servirnos, a pesar de que lo que pedimos estaba a deshora y tuvieron que hacerlo al momento.
Nosotros nos decantamos por el menú de desayuno para dos, que ronda los 9 euros y es la mar de completo: pan y croissants tostados, jamón, queso, mantequilla y mermeladas, café y zumo a elección y, como no, dos pasteles de nata. Y la verdad es que nos encantó: pan tostado en su punto, mermeladas variadas y riquísimas, zumo de naranja natural y café más que decente. En cuanto a los pasteles de nata, la verdad es que entendimos desde el primer bocado por qué se trata de su producto estrella: crujientes de base, con un interior suave, cremoso y nada empalagoso, y en su justo punto de dulzor... En definitiva, deliciosos.


Menú de desayuno para 2 personas


Tenemos previsto volver en breve para disfrutar también del menú que sirven a la hora del almuerzo pues, como os podréis imaginar, nos quedamos con ganas de probar muchas más cosas y nuestra experiencia fue muy satisfactoria.
Así que, ya sabéis, si este fin de semana tenéis pensado perderos por las calles de Barcelona, o simplemente os apetece disfrutar de un buen pastel de nata en un ambiente muy agradable y acogedor, y ser atendidos a las mil maravillas, Nata Lisboa es vuestro lugar.




Nata Lisboa - Barcelona
Carrer Mallorca, 277 (Esquina con Pau Claris)
08037 Barcelona
Teléfono: 34 931 052 245
Para más información:
Web corporativa de Nata Lisboa
Nata Lisboa - España en Facebook
Nata Lisboa - Barcelona en TripAdvisor
Nata Lisboa - Barcelona en Yelp


¡Descansad mucho y disfrutad del fin de semana!

sábado, 30 de enero de 2016

AMALIA'S PORTUGUESE FLAVOURS: DESDE PORTUGAL, CON AMOR



¡Ya es sábado!
El fin de semana es una excusa perfecta para darnos un capricho y salir a comer fuera, alegando que nos apetece muy poco cocinar y mucho menos hacerlo para varias personas e incluso correr el riesgo de que también nos toque fregar y recoger los cacharros... ¡De ninguna manera! O quizás simplemente lo hacemos por costumbre, para romper un poco con la rutina y descubrir sabores nuevos, e incluso para disfrutar de ese rato en buena compañía. Quien sabe, a lo mejor no todos nos convertimos en marmotas apenas llega el viernes por la tarde...
Sea como sea, me parece el momento perfecto para recuperar esa sección del blog que tanto me gusta y tan abandonada tengo, esa en la que voy incluyendo recomendaciones de aquellos restaurantes, tiendas, productos, etc., que merecen la pena y me gusta dar a conocer porque, obviamente, me ha gustado probar.
Como ya os he comentado en alguna ocasión, tengo la suerte de vivir en Pineda de Mar, un publecito a escasos 50 kilómetros de Barcelona y, para rematar la dicha, trabajo en pleno puerto de la ciudad condal, por lo que paso allí varios días a la semana. Y digo suerte, porque todos conocemos las desventajas de vivir en una gran ciudad (aglomeraciones, contaminación, menos seguridad ciudadana...), pero yo adoro Barcelona, su ritmo y su esencia. En Barcelona siempre hay algo que hacer y tienes a tu alcance la posibilidad de conocer otras culturas, otras tradiciones y otras gastronomías sin moverte de "casa".
Mi último gran descubrimiento, y casi por casualidad, ha sido la gastronomía portuguesa.
Reconozco que hasta hace poco, la gastronomía de nuestro país vecino me era bastante desconocida. Investigando un poco, he descubierto que la cocina portuguesa disfruta de una gran variedad de sopas, una amplia gama de preparaciones de pescado y marisco (especialmente conocidos son sus platos a base de bacalao, como el famoso Bacalhau à Brás), y dispone también de un importante surtido en charcutería. Pero, si hay algo por lo que realmente sienten predilección los portugueses, es por los dulces: Los Confites, las Queijadas o quesadas, los postres de Serradura, los Bolos o bizcochos y los famosos Pastéis de Belém o pasteles de nata, son solo algunos de los dulces portugueses más típicos y conocidos.
Precisamente en Barcelona hay un lugar donde podemos degustar la mayoría de estos dulces, traídos directamente desde Portugal y elaborados a diario y de forma artesanal.
Se trata del restaurante Amalia's Portuguese Flavours, un lugar con muchísimo encanto que descubrí en sus inicios y con el que tuve la suerte de volver a toparme en la pasada edición de la feria gastronómica BarcelonaDegusta.
Amalia's, con apenas (calculo a groso modo) año y medio de vida, ha conseguido posicionarse como uno de los mejores restaurantes portugueses de la ciudad, y no es para menos.
Amalia's no responde exactamente a la idea común de restaurante. No vamos a encontrarnos con una extensa carta donde figuran un montón de especialidades regionales, bebidas, vinos y postres típicos de Portugal. Se trata más bien de un local pequeño y tranquilo, de decoración mínima pero auténtica y de ambiente muy agradable donde pasar un buen rato conversando con tu pareja, con algún amigo, o incluso leyendo o trabajando, mientras disfrutas de alguno de los deliciosos "pastéis" portugueses que figuran en su tentadora vitrina. Si se prefiere o se quiere volver a disfrutar de estas delicias en casa, incluso se pueden pedir para llevar sin coste adicional.


Bolo o tarta de galletas

Queijadas de todo tipo


Además, y como no solo de dulces vive el hombre, en Amalia's también sirven menús a un precio muy razonable (desde 6,20 euros) en el que se incluyen platos tan típicos y deliciosos como el Arroz con pato, el Bacalhau à Brás o dorado, los Choripanes y las Empanadas, entre otros. Y todo ello acompañado, por supuesto, de una gran variedad de refrescos, cafés y algunas referencias de vinos. 


Bacalao à Bràs

Empanadas variadas


Pero, si hay algo  por lo que me gusta volver a Amalia's una y otra vez, aparte de su deliciosa comida, es por el servicio. El personal es un encanto, siempre atento y amable, dispuesto a ayudarte y aconsejarte según lo que te apetezca tomar. Te atienden con una sonrisa de oreja a oreja y de una manera muy cálida y muy cercana, por lo que es fácil que termines sintiéndote como en casa o, por lo menos, la mar de agusto.

Así que, ya sabéis, si este fin de semana tenéis pensado perderos por las calles de Barcelona, o simplemente os apetece degustar comida portuguesa auténtica, rica y a muy buen precio, Amalia's Portuguese Flavours es vuestro lugar. Siempre os recibirán con los brazos abiertos.




Amalia's Portuguese Flavours
C/ del Compte Urgell, 132
08011 Barcelona
Tel: 934614043
Para más información:


¡Descansad, disfrutad y sed felices!

sábado, 21 de noviembre de 2015

BUTIFARRING, "SLOW FAST FOOD" A LA CATALANA Y DE CALIDAD



¿Habéis oído hablar de la butifarra?
La butifarra (botifarra en catalán) es un embutido muy característico de la gastronomía catalana que se compone básicamente de carne picada de cerdo condimentada con sal, pimienta, y a veces otras especias, verduras, etc.
Existen principalmente dos tipos de butifarras: Las frescas, que hay que cocinar antes de comerlas y que se sirven enteras tradicionalmente acompañadas de mongetes "seques", y las cocidas, que se comen, cortadas en rebanadas a modo de entremés, con el típico "pà amb tomàquet", en bocadillos, etc.
Bien, dicho esto, ¿Qué pasa si, en nuestro afán por fusionar tradición y modernidad, utilizamos un producto tan emblemático como la butifarra para crear un nuevo concepto de comida rápida gourmet, de proximidad y de calidad? Pues que el resultado merece mucho la pena, y si no me creéis, seguid leyendo.
En Cataluña no somos muy adeptos al "fast food" o comida rápida en general. Tenemos muy buenos productos y nos gusta reivindicarlos y pagar por comerlos. Pero los bocadillos también constituyen una parte muy representativa de nuestra tradición gastronómica: el bocadillo del recreo, el de la merienda, el de la noche de fútbol, etc., son sólo algunos ejemplos.
Basándose en esta idea, hará cosa de dos años, en Barcelona y cercanías han ido apareciendo nuevos restaurantes donde su principal protagonista es el bocadillo gourmet "a la catalana", y más concretamente, el bocadillo de butifarra.
Entre estos establecimientos se encuentra Butifarring, un lugar a tener muy en cuenta si sois amantes del bocadillo, pero sobretodo del bocadillo hecho con ingredientes de proximidad y de calidad. 
Nosotros conocimos Butifarring en sus inicios, cuando todavía se encontraba en pleno casco antiguo de Barcelona, a escasos metros de la Plaça Sant Jaume y de La Catedral. Recientemente se han trasladado a Badalona, pero aun así siguen ganando adeptos día a día. La prueba de ello es que incluso han conseguido internacionalizarse y abrir un restaurante en Budapest, y están trabajando en nuevas aperturas en diferentes ciudades.


Variedad de butifarras


La propuesta de Butifarring es muy simple pero sublime: Bocadillos gourmet hechos con butifarras de calidad que se encargan de elaborar proveedores de la zona y que llegan al restaurante listas para ser terminadas a la brasa, todo hecho al momento y delante del cliente. 
En Butifarring podréis degustar desde las butifarras más tradicionales (como la de pollo o el frankfurt), a las más atrevidas (como la de escalivada, la de queso azul o la de tortilla de patatas). Una vez hechas, las butifarras se sirven dentro de un pan perfecto para comer este tipo de bocadillos, blando pero con la corteza crujiente en su justa medida e ideal para que te puedas comer bien el relleno y el pan a la vez.


Bocadillos de butifarra de pollo y butifarra con queso azul


Como guarniciones y acompañamientos, ofrecen las clásicas "mongetes" o "seques del ganxet", patatas "al caliu" y ensaladas de temporada. Además, tendréis en la mesa diferentes envases de salsa brava, all-i-oli, mostaza, etc., para salsear las butifarras a vuestro gusto, algo que siempre es de agradecer.


Patatas "al caliu"


En la carta de Butifarring también aparecen algunas propuestas de cervezas artesanas, vinos autóctonos y de postres (crema catalana, coulant, brownie...) que, a pesar de no ser caseros, también son de proveedores locales, garantizando así su calidad y su sabor.
El personal es muy amable y servicial y siempre estará dispuesto a ayudaros y a comentaros las novedades de la temporada, pues la carta de butifarras varía en función de los productos que lo estén en ese momento.
Así que, si este fin de semana tenéis pensado perderos por las calles del centro de Badalona y/o cercanías, o simplemente os apetece comer algo rápido pero rico, de calidad y a buen precio, Butifarring es una muy buena opción a tener en cuenta.

Butifarring
Carrer de Sant Pere, 6
08911 Badalona (Barcelona)
Tel: 931597519

Para más información:

¡Que paséis un maravilloso fin de semana!

sábado, 18 de julio de 2015

RESTAURANTE CHEN JI, EL CHINO DE LOS CHINOS DE BARCELONA

Vuelvo, después de casi dos meses sin hacerlo, a dedicar un post a la recomendación de aquellos restaurantes, tiendas, productos, etc., que me gusta dar a conocer porque, obviamente, me ha gustado probar.
A mi pareja y a mi nos encanta la comida japonesa y en especial la comida china, ambas muy parecidas pero, en algunos aspectos, muy diferentes, sobretodo en cuanto a ingredientes y preparación. Es por eso que, de vez en cuando, nos gusta invertir un poco de tiempo en hacer una búsqueda intensiva, ya sea vía Internet, preguntando a amigos/familiares o incluso pateándonos las calles, a buscar lugares auténticos donde poder comer e incluso comprar y disfrutar de la gastronomía auténtica china.
El restaurante del que voy a hablaros no necesita, a estas alturas, mucha presentación. Lo conocimos por recomendación de un compañero mío de trabajo, un completo apasionado de la cultura oriental que se ha pateado media Asia viajando y, sobretodo, comiendo, y eso nos pareció una buenísima carta de presentación, así que decidimos darle una oportunidad.
Si hacemos un poco de búsqueda por Internet, descubriremos que el Chen Ji se ha convertido en un mito "hipster" y que figura en el top de los restaurantes chinos auténticos de Barcelona.
Se encuentra, como no podía ser de otro modo, en la Calle Ali-Bei, en el corazón del barrio chino.
La fachada es tan vulgar y tan poco atractiva que igual pasas por la puerta y no te das ni cuenta que esta ahí y que es un restaurante, y la decoración interior sigue esta misma línea, muy austera y llana, sin más: Suelos y paredes beige desgastado, mesas y sillas viejas de madera tan juntas que acabas conversando alegremente con el de al lado, y kleenex como servilletas. Si, el detalle de los kleenex como servilletero es algo totalmente épico. Pero es que Chen Ji es un restaurante chino de los de verdad.


El interior del restaurante


En cuanto al servicio, es más que correcto y eficiente. Los camareros hablan un castellano muy limitado y se valen mucho del lenguaje de signos, pero te atienden muy rápido, no se equivocan de mesa a pesar de que casi siempre están todas llenas, y no paran de trabajar ni un momento. Todo depende del ritmo de los comensales que haya, claro está, pero nosotros hemos ido estando el local a reventar y nunca hemos tenido que esperar más de media hora para que nos sentaran y nos tomaran nota.
Un error típico de todos los que acudimos al Chen Ji por primera vez es pedir comida de más. Lo sabemos porque lo hemos leído en varios blogs, páginas de recomendaciones viajeras e incluso en algún foro, pero nos excusamos en el "por si acaso", la liamos y al final terminamos por pedir un tupper y llevarnos la comida a casa. Ais... Bueno, al menos nos queda solucionada la cena de ese día. Si, en Chen Ji puedes comer de sobras con un plato, que con bebida te saldrá alrededor de 5 euros.
Si vais en grupo o en pareja, como es siempre nuestro caso, recomiendo pedir un entrante y un plato principal contundente, todo a compartir, para poder probar más platos y quedar bien satisfechos.
En Chen Ji no hay ni arroz tres delicias, ni rollitos de primavera, ni otras tonterías llenas de falsa orientalitad. Eso si, la carta es muy extensa con platos que están escritos en chino y puede que ni entendamos. Por eso, después de haber ido unas cuantas veces, os recomiendo ir a lo seguro y optar por alguna de sus especialidades más populares.
Para empezar, unos Xiao long bao, las típicas bolas de pan chino rellenas de carne. Sencillas y deliciosas, pero muy muy contundentes, para comer tres o cuatro si se quiere llegar con hambre al plato principal. Su precio es de 3€ y vienen 9, más barato imposible.



Xiao Long Bao



También podemos optar por los Guo Tie, con un relleno de ternera muy suave y, aunque algo más caros que los anteriores (3,50 €), mucho menos pesados.



Guo Tie


Como plato principal, decantarse por fideos o tallarines es una muy buena opción. Nosotros hemos probado los Fideos a la plancha con marisco, con mucho marisco, verdura y salsa, y los tallarines con verduras, hechos a mano muy bastamente y de textura algo gomosa, pero igual o más ricos que los fideos. Ambas opciones rondan los 4 euros el plato que, a ojo, puede pesar medio kilo perfectamente.


Tallarines hechos a mano con verduras


Para variar un poco, si acudís más de una vez, hay opciones para todos los gustos y paladares: Pato Pekín, intestinos de cerdo rebozados o en salsa, medusa, leguas de pato... Todavía somos un poco reacios a estos platos, pero las críticas de quienes los han probado cada vez nos convencen más, a ver si nos animamos.


Intestino de cerdo crujiente


Es curioso entrar al Chen Ji y darse cuenta que la mayoría de comensales son chinos, o al menos lo eran hasta que empezó a ser popular. Vaya, sólo con este detalle os podéis hacer una idea de la calidad de su comida.
En resumen, y a pesar que no es un restaurante donde ir a comer tranquilamente y alargar la sobremesa, merece muchísimo la pena probarlo, sobretodo en las ocasiones que tengamos mucha hambre y nos apetezca comer comida china de la buena.

 Para más información:
Chen Ji en Google+
Restaurante Chen Ji en TripAdvisor
Opinión de Daniel Vázquez Sallés sobre Restaurante Chen Ji en TimeOut Barcelona

¡Feliz fin de semana!